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Le presentamos una serie de consejos que le pueden ser útiles. Esta sección es actualizada
constantemente por lo que le recomendamos visitarla nuevamente. |
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Consejos para la compra-venta |
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Consejos para vender su carro
Consejos para comprar un carro usado
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Consejos de seguridad y mantenimiento |
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Prevenga accidentes
Rotación de las llantas de su carro
12 formas de "romper" su vehículo
Ahorro de combustible
Recalentamiento del motor
Maneje seguro |
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Es más fácil prevenir accidentes que ocuparse de las dolorosas consecuencias al
vivir uno de ellos.
Sin embargo, la mayoría de los conductores invierten muy poco tiempo en aprender
a manejar de una manera segura. Nos concentramos en como llegar lo antes posible
que "cortamos" esquinas y aprovechamos cualquier oportunidad para lograrlo. |
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Queremos compartir con ustedes unos Tips de seguridad que consideramos importantes,
si seguimos estos tips y los incorporamos en nuestros hábitos de conducción, seguramente
incrementaremos la posibilidad de llegar a salvo a nuestro destino.
1. Voltear cuidadosamente a ambos lados, dos veces, antes de entrar en una intersección.
Es muy probable que a primera vista no veamos que viene un vehículo debido a que
éste puede ser tapado por el marco del parabrisas del coche. Un segundo vistazo
tomará solo un segundo y puede evitar un serio accidente.
2. No acelere en una intersección al instante que cambia el semáforo a verde.
Es una buena manera de evitar ser impactado por alguien que viene de la otra dirección
y que se pasó en luz roja.
3. Observe a la derecha antes de dar "vuelta con precaución". Después
de revisar que no viene tráfico de la izquierda no se olvide observar también a
la derecha antes de acelerar. Peatones o vehículos pueden aparecer de manera repentina.
4. Anticipe cambios inesperados en el tráfico. Por ejemplo, si
usted va por un carril rápido y en el carril de la derecha hay espacio, esté preparado
para que conductores impacientes aprovechen ese espacio y lo rebasen por la derecha.
5. Averigue cuales son los puntos ciegos. Descubra donde están
los puntos ciegos revisando por los espejos. Probablemente tenga que voltear para
ver diréctamente en los carriles laterales para asegurarse en caso de que algo pase
desapercibido al observar por los espejos. Generalmente se utiliza al cambiar de
carriles, no confíe completamente en los espejos.
6. Considere los puntos ciegos de los otros conductores. Como precaución
extra al pasar vehículos grandes que tienen menos maniobrabilidad e incluso puntos
ciegos mayores. Si usted no puede ver los espejos de ese vehículo hay probabilidades
de que el conductor tampoco lo vea a usted.
7. Cuide a los niños y mascotas. Preste especial atención a los
límites de velocidad en zonas escolares y residenciales; los niños y mascotas pueden
atravesarse de manera inesperada.
8. No se pegue al auto delantero. Deje suficiente espacio entre
usted y el vehículo que va adelante al viajar en carretera y al estacionarse. En
carretera puede ahorrarle un choque por alcance. Recuerde dejar más espacio si la
carretera está lisa. Si se detiene en una subida detrás de un auto con transmisión
manual, el espacio extra lo puede salvar de que sea golpeado si el auto resbala.
Dejar un espacio adicional puede tambien ayudarle a hacer una salida rápida en caso
de ser necesario.
9. Mantenga funcionando su auto con seguridad. No escatime en gastos
de mantenimiento y reparación de seguridad en su auto. Revise con regularidad la
profundidad de pisada y presión de los neumáticos. Compruebe el buen estado de los
frenos y alineación de llantas tan pronto como se requiera.
10. Regrese a la escuela. Acuda a una escuela de alto rendimiento
para aprender maniobras que permitan evitar accidentes como controlar resbalones.
Si entiende como hacer que su coche haga lo que quisiera que hiciera en situaciones
de emergencia, podría salvar su vida.
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Uno de los problemas más comunes al volante de un auto es el recalentamiento del
motor. Si el calor llega a punto tal de provocar un daño irreversible al motor,
generalmente se debe a la impericia del conductor. Es imprescindible chequear periódicamente
el indicador de temperatura y nunca dejar que llegue al rojo. Es más: cualquier
variación brusca respecto de la posición normal de la aguja en este |
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verdadero “termómetro”
del auto, ya constituye una señal de alarma. En caso de verificar un incremento
sostenido en la temperatura, detenga el auto antes de que sea demasiado tarde.
Luego de apagar el motor, dése un momento para pensar con claridad y repasar los
pasos a seguir. Recuerde que una vez que el motor no está funcionando, es poco probable
que el proceso de calentamiento continúe al ritmo original. En este punto la rapidez
no es tan importante como la exactitud y la certeza de lo que se quiere hacer.
Si verifica que sale humo del capot del auto, no lo abra inmediatamente. Aproveche
esos momentos para colocar una baliza e intentar pedir ayuda a otros automovilistas
o a un servicio contratado, mediante un teléfono celular. Recién cuando el auto
se haya enfriado por completo y el humo haya dejado de salir, proceda a revisar
el motor. Si el motor tarda mucho en recuperar una temperatura aceptable, una forma
de acelerar el proceso es echando agua fría sobre el radiador durante un buen rato.
Cuando se está en condiciones de empezar, lo primero es revisar el tanque de plástico
que contiene líquido refrigerante de reserva. Para ubicarlo sin lugar a errores,
se debe tener en cuenta que está unido al radiador por una pequeña manguera. Salvo
en modelos especiales (de autos alemanes y suecos), se puede agregar líquido refrigerante
aún cuando el motor esté algo caliente. De todas maneras, al abrirlo –siempre cubriendo
la mano con un trapo mojado, por las dudas- chequear si presenta alguna resistencia
o si deja escapar vapor. Si esto ocurre, este tanque también está bajo presión,
y no se debe manipularlo hasta que el auto haya recobrado la temperatura normal.
Cuando las condiciones lo permitan, proceder a verificar el radiador. Siempre con
el trapo mojado en la mano, abrirlo muy lentamente. De otra manera, corremos el
riesgo de quemarnos con vapor o líquido refrigerante recalentado. Si no se está
seguro o presenta mucha resistencia al intentar abrirlo, dejarlo descansar y enfriarse
un rato más.
Al examinar el radiador, mirar con detenimiento su interior para ver cuánto refrigerante
o agua le hacen falta. En lo posible, respetar las proporciones agua/refrigerante
sugeridas por el fabricante. No eche más de uno o de otro ante la urgencia de llenar
el radiador hasta el tope.
Tener en cuenta además que los refrigerantes no deben ser usados como un “antídoto
mágico” para resolver problemas de recalentamiento. El objetivo de este tipo de
líquidos es prevenir el calentamiento excesivo, no sirven como compresas heladas
para bajar la “fiebre” del motor. Esta acción –común, pero equivocada de cabo a
rabo– equivale a querer curar una infección con analgésicos.
Luego de terminar de llenar el radiador, taparlo y verificar que las mangueras que
lo comunican con el resto del motor no estén rotas o tengan pérdidas. Si todo está
en orden, volver a la cabina y encender el motor para probar su funcionamiento.
Con el auto en marcha, prestar mucha atención a la aguja de temperatura. Apenas
la aguja amenace con acercarse a la zona roja, apagar el motor inmediatamente.
Si se logró estabilizar medianamente la situación, pero no se cuenta con otro auxilio
o forma de restablecer el normal funcionamiento del auto a corto plazo, se debe
actuar con precaución. Una actitud responsable sería continuar manejando –con mucho
cuidado– el vehículo hasta llegar a una estación de servicio o un mecánico.
Sin embargo, la atención debe repartirse sin distracciones entre la carretera y
la aguja del termómetro. En cuanto el rojo sea un destino previsible para la aguja,
detener el coche y echar más agua fría sobre el radiador. Probablemente llegar a
destino lleve un buen rato, pero esta espera será mucho mejor que caminar o pagar
una jugosa cuenta por un motor fundido.
Por último, si agregando agua y líquido refrigerante el recalentamiento no parece
solucionarse ni siquiera un poco, es probable que el origen del problema se deba
a otros factores. Algunos de ellos pueden ser un radiador bloqueado, ventiladores
rotos o que no funcionan como deberían, mangueras con pérdidas (a veces no están
a lugares a la vista, haciéndose casi imposible detectarlas para alguien no especializado),
bomba de agua rotas, o la misma aguja del termómetro que puede estar clavada en
una temperatura inexistente, dando pistas falsas.
Lo central a tener en mente es que si se mantiene la calma y se siguen estos consejos,
casi con seguridad el problema no pasará de una demora inconveniente o una quemadura
leve con vapor al abrir el radiador. Nada de motores fundidos ni arreglos costosos
en futuro |
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Cuando las llantas no están bien balanceadas el manejo del auto no es tan cómodo
como debiera: el volante vibra, las llantas se desgastan más y de forma desigual,
y las llantas rebotan contra el pavimento. Este problema tiene fácil solución, es
sólo cuestión de balancearlas y rotarlas.
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Cada llanta del auto soporta un peso diferente, por lo que es natural que el desgaste
no sea uniforme. Al rotar las llantas, puedes aumentar su vida. Lo ideal es rotarlas
cada ocho o diez mil kilómetros, pero si vives en ciudad o es de tracción delantera,
quizá haya que hacerlo más seguido. Consulta el manual del propietario de tu auto
para los tiempos adecuados.
Existen varios patrones para rotar llantas. Cruzar las llantas es el más común,
pero depende de la preferencia por las paredes laterales, ya que algunas llantas
tienen cara negra de un lado y blanca del otro, y del dibujo, pues las de dibujo
direccional se deben rotar en la misma dirección. Asegúrate de preguntarle a tu
distribuidor de cómo debes hacerlo, según las llantas que hayas adquirido.
La alineación combina varios ángulos y posiciones relativas para que el auto ofrezca
menor resistencia al camino, tenga un óptimo desempeño en rectas y curvas, y las
llantas sufran un menor desgaste. Una alineación inadecuada se puede sentir cuando
el auto se jala hacia una lado o por el desgaste irregular en una o más de sus llantas.
Cuidado, los problemas no acaban en las llantas. Si no se alinean las llantas, el
sistema de suspención también se puede ver afectado. Revisar la alineación cada
15 mil kilómetros o por lo menos una vez al año te permitirá detectar y corregir
errores cuando son pequeños, antes de que se conviertan en verdaderos dolores de
cabeza. |
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Los manuales dicen que el manejo defensivo consiste en una serie de buenos hábitos
mediante los cuales se llega a evitar colisiones, atropellos, vuelcos y, en general,
todo accidente de tránsito. Manejar a la defensiva, por lo tanto, consiste en conducir,
previendo las situaciones de peligro. |
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El conducir es algo que no se aprende por prueba y error. Envuelve destreza, conocimientos,
hábitos y, sobre todo, actitudes que se necesitan para que se cumpla de forma cuidadosa.
Idealmente, el conductor defensivo está anticipando los movimientos del tránsito
y de los peligros potenciales tan lejos como puede del punto en que se encuentra.
La regla básica es la de mantenerse a una distancia segura del vehículo que va adelante,
que se estima en base al tiempo y no debe ser nunca menor de 2 segundos.
Para entender bien el concepto debe advertir que no se habla de una distancia mínima
sino de la que se recorre en un tiempo mínimo de 2 segundos.
¿Cómo se traduce eso en un concepto claro? Síganos.
La distancia que su auto recorre por unidad de tiempo, digamos en dos segundos,
depende de su velocidad.
Si se viaja a una velocidad de 20 km/h la distancia recorrida en dos segundos es
de 11 segundos, a 40 son 22, viajando a 60 se recorren 33 metros y a 120 km/h la
distancia viajada es de 67 metros.
Cuando Ud. frena, recorre una cierta distancia antes que su vehículo se detenga.
Considerando valores normales de su tiempo de reacción y una calzada limpia y seca
(1,5 segundos y 0.8, respectivamente), si Ud. es un buen conductor, circula atendiendo
a lo que ocurre a su alrededor y los frenos le responden, las distancias que su
coche recorre en una frenada de emergencia hasta que se detiene totalmente son a
20 km/h se requieren 10 metros para frenar, a 40 se sube a 25 mts, viajando a 60
km/h se necesitan 43 mts y a 120 son 120 metros para detener el auto completamente
.
El Sistema Smith
Existe también un denominado Sistema Smith, que provee 5 reglas para entrenar la
vista para ver que es importante en el manejo. Ellas son:
-Apuntar más alto (conducir correctamente y anticipar problemas)
-Mantenga los ojos en movimiento (evite fijar la mirada, esté alerta)
-Logre una buena visión (no permita que sus ojos sean llevados a una sola área)
-Ponga atención en lo que está observando.
-Asegúrese que ellos lo ven (cuando hay un conflicto de espacio, haga señas de luces
con el otro conductor)
Estas reglas suenan simples, pero esto lleva una práctica considerable para desarrollar
el hábito de su uso, a tiempo, en el tránsito. |
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Hay personas a las que les gusta romper sus autos y lo han hecho varias veces. Preguntamos
a un grupo de estos especialistas y determinamos cuáles son las 12 mejores formas
de romper un auto.
1. Los frenos pueden fallar en cualquier momento y perder su eficiencia
muy rápidamente. Una goma de cilindro, manguera |
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o cañería rota puede dejar el depósito
sin líquido en unas cuantas pisadas. Si esto sucede el circuito se llenará de aire
sentirás que el pedal se va a fondo y que el auto no para. Asi que si quieres achuntarle
a un camión o a un poste, no revises nunca tus frenos.
2. El aceite es fundamental para lubricar la gran cantidad de piezas
que funcionan dentro del motor. La falta o mal estado del aceite permitirá que las
piezas rocen entre sí y que la temperatura alcance más de 200 grados y que finalmente
el motor se tranque. Si quieres fundir el motor de tu auto no revises ni cambies
el aceite periódicamente.
3. Las bujías y platinos no tienen una vida infinita. Cuando estas
fallan, la combustión es deficiente o inexistente. La mala combustión producirá
un exceso de residuos en los cilindros, lo que acelerará el desgaste del motor.
Entonces, si no quieres que tu auto funcione eficientemente o que el motor te dure
menos, no cambies las bujias.
4. El líquido de la caja de cambios es fundamental para su buen
funcionamiento. Un nivel muy bajo provoca que las bandas y discos resbalen y se
desgasten rápidamente. Si se pone demasiado líquido, el aire entrará en los conductos
de presión, produciendo cambios a engranes equivocados. Romper la caja automática
es un gusto muy caro y una forma muy buena de inutilizar tu auto por un buen tiempo.
Si tu caja es mecánica, el aceite es tan importante como lo es para el motor.
5. La batería y el sistema de carga del auto pueden dar buenos
dolores de cabeza. Si el alternador genera mucha corriente puede quemar la batería
o los instrumentos de tu auto. Si genera poco descargará la bateria hasta inutilizarla.
Una bateria sucia, juntará corrosión en los contactos lo que impedirá que el motor
arranque y que funcione normalmente.
6. Los neumáticos pueden marcar la diferencia entre estar en el
camino o fuera de él. Los neumáticos que han perdido su dibujo no frenarán ni doblarán,
mientras que los que tienen chipotes o están rasgados aumentan el riesgo de un reventón
y posterior pérdida de control del auto. La presión inadecuada ayuda al desgaste
prematuro y disparejo de los neumáticos. Este es un buen punto a descuidar si quieres
que tu auto dure poco.
7. El refrigerante es la pieza clave para evitar que el motor se
derrita. Un bajo nivel de refrigerante provoca un aumento en la temperatura del
motor y puede llegar incluso a fundirse. El uso de refrigerantes adecuados evita
además la corrosión del radiador y cañerías. Para ver como tu auto se funde, sácale
toda el agua.
8. La dirección también puede lograr que tu auto termine en un
botadero. Las rótulas y terminales de dirección no son eternos y si se corta uno
de ellos verás como vuela una rueda o sentirás como tu auto sigue derecho pese a
tus esfuerzos por doblar. Las direcciones hidráulicas también te pueden sorprender
si se corta una correa o una manguera mientras vas doblando a alta velocidad.
9. El filtro de aire tapado hará que tu auto se caliente, gaste
más bencina y se acumulen más residuos en el motor. Un filtro de aceite tapado tendrá
el mismo efecto que la ausencia de aceite en el motor. No destruirán tu auto inmediatamente,
pero si no se cambian verás como lentamente tu auto ya no quiere funcionar.
10. Las correas y mangueras se debilitan y desgastan con el uso.
Una manguera rota provoca la pérdida de líquido refrigerante y una correa cortada
impedirá que funcione el alternador y la bomba de agua. Si vas andando y algo de
esto pasa y no te das cuenta, verás como sale el vapor del motor por el recalentamiento.
11. Las luces son un elemento importante para ver y que te vean
en la noche. Sin luces posteriores nadie te verá y corres el riesgo de dejar tu
auto convertido en un "hatchback". Las luces principales no sólo producen problemas
cuando no encienden, sino también cuando están mal alineadas por el riesgo de encandilar
al camionero que viene en sentido contrario y se pasa a tu pista y ...
12. Vidrios y limpiaparabrisas en mal estado impedirán que veas
todo lo que pasa allá afuera en distintas circunstancias. Aunque no se asegura una
efectividad total, es posible que no le aciertes al camino porque justo te molestó
la trizadura del parabrisas o las gomas no limpiaban bien.
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Cada vehículo tiene un consumo medio estipulado por el fabricante para los distintos
ámbitos: urbano y para la carretera. Sin embargo -y aunque muy pocos lo pongan en
práctica- en nuestras manos está el hecho de lograr que el consumo sea mínimo y
con ello contribuir a que las emisiones de Dióxido de Carbono sean mínimas también,
evitando así la tan dañina contaminación.
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Uso Correcto del Vehículo
1. Planificar las rutas que seguiremos en nuestros desplazamientos, buscando siempre
las más cortas o menos congestionadas.
2. Evitar las sobrecargas innecesarias en el vehículo. El uso del portaequipajes
de techo, aún estando éste vacío, puede incrementar el consumo normal del vehículo
desde un 2 hasta un 35%
3. El uso del aire acondicionado aumenta en un 20% el consumo de combustible.
4. Tener las ventanillas abiertas aumenta la resistencia con el aire del vehículo,
aumentando con ello el consumo.
5. Algunos vehículos permiten usar gasolinas de distintos octanajes. Lo mejor, es
usar la recomendada por el fabricante y de ser posible la de menor octanaje.
6. Revisar los consumos del vehículo periódicamente pues podemos detectar algún
elemento deteriorado, que esté haciendo aumentar el consumo.
7. En trayectos muy cortos el consumo se dispara. En estos casos es recomendable
utilizar el transporte público.
8. La presión de los neumáticos por debajo de lo normal aumenta el consumo por el
mayor rozamiento del vehículo con el suelo, además de desgastar más los mismos.
(por cada 0,3 libras de menos presión se aumenta en un 3% el consumo)
9. Se deben cambiar cuando corresponde el aceite, bujías y filtros pues de lo contrario
se puede aumentar el consumo. Incluso el uso de un aceite incorrecto puede aumentarlo.
10. El revolucionar del motor debe ser correcto (un revolucionado demasiado alto
provoca serios aumentos de consumo).
Estilo de conducción
Este punto puede hacer que ahorremos hasta un 15% en combustible:
11. Arrancar el motor sin acelerar y comenzar la marcha lo antes posible.
12. Utilizar marchas prolongadas (en gasolina el cambio de velocidad debe hacerse
cuando estamos entre 2,000 y 2,500 revoluciones y en diesel entre 1,500 y 2,000).
13. Cuando estamos acelerando, se debe cambiar a la marcha más larga lo antes posible
y al reducir de la manera más lenta posible. (Un motor en marcha corta y revolucionado
consume mucho más).
14. Debemos procurar circular a una velocidad uniforme, sin aceleraciones y deceleraciones
bruscas, que nos obligan a ir en marchas más cortas o a revolucionar más el coche.
15. Evitar velocidades elevadas. Un aumento del 20% en la velocidad produce un 44%
de aumento en el consumo. |
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Antes de la publicación:
1. Evalúe honestamente las condiciones de su auto y luego decida cuanto quiere gastar
en reparaciones menores, recordando siempre la responsabilidad que tiene con la
parte que le va a comprar.
2. Haga una revisión del vehículo en la agencia o bien en un taller de su confianza.
3. Tenga los documentos del automóvil al día como el Título de Propiedas y tarjeta
de circulación a nombre de la persona que realiza la venta.
Al publicar el vehículo:
1. Complete la mayor parte de los datos que se le solicitan de su vehículo, esto
generará confianza con el interesado.
2. Verifique que el precio de venta esté acorde con el mercado, de esta forma seguro
lo contactaran.
3. Incluya las fotografías que le sea posible, recuerde que todo entra por los ojos.
A la hora de mostrar el auto:
1. Sea precavido y asegúrese de no recibir personas en su domicilio, preferiblemente
muestre su auto en su trabajo y en un lugar visible por sus compañeros o por el
personal de seguridad.
2. Cuando encuentre un comprador trate de obtener la mayor información sobre éste:
teléfono, dirección, trabajo, etc. Y tómese el tiempo necesario para verificar estos.
3. El documento de venta, debe estar debidamente redactado por un abogado y contener
los nombres de comprador y vendedor con los números de cédula de identidad. Adicionalmente,
debe anexarse el título de propiedad.
4. No acepte cheques personales, lo mejor es solicitar cheque de gerencia, conformarlo
y verificar su validez llamando a la agencia bancaria ó ir al banco con el comprador
antes de entregar el vehículo. |
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Si decide comprar un automóvil usado, es imprescindible que tome en cuenta algunos
detalles para que su compra sea la más adecuada:
Antes de ver el auto:
1. Trate de hacer una cita con el vendedor temprano en la mañana, después de que
el vehículo ha estado parado toda la noche. Así podrá sentir como arranca el auto
a primera hora y también puede revisar las manchas de aceite y agua en el piso.
2. Siempre trate de inspeccionar los vehículos durante el día, ya que se pueden
ver mejor los detalles que por la noche.
Al momento de ver el auto:
1. Tómese todo el tiempo necesario para la inspección. No se apresure ni deje que
lo apresuren, revise el auto con detalle.
2. Si le compra el carro a un particular, asegúrese de la identidad del mismo (nombre,
cédula de identidad, dirección, lugar de trabajo, etc.) Asegúrese que los documentos
no sean falsos y que correspondan las características del automóvil.
3. Observe si los vidrios y sistemas de seguridad de las puertas están en buen estado.
Sospeche de fracturas o indicios de violencia o de algún vidrio reemplazado.
4. Pregunte al vendedor si el automóvil ha sido chocado y que detalles tiene. Si
durante la inspección usted comprueba que el vendedor no es sincero, probablemente
el auto tenga vicios ocultos.
5. Cuando esté conduciendo el vehículo, busque un lugar tranquilo, maneje despacio
(20- 40 Km/h), baje la ventana y escuche los sonidos del vehículo. Sólo debe escuchar
el sonido de las llantas sobre el pavimento y no ruidos extraños.
6. No tema pedirle al vendedor que lo ayude o le muestre algo, usted tiene el derecho
de hacerlo.
Después de ver el auto:
1. Al tomar la decisión de comprar el vehículo, de ser posible, hágalo revisar por
su mecánico de confianza.
2. Pida una solvencia reciente del vehículo del departamento de tránsito, así confirmará
que no tiene ningín tipo de multas pendientes de pago.
3. Siempre solicite el título original del automóvil, ya que en este se indican
los gravámenes del vehículo, incluyendo si el mismo tiene reserva de dominio a favor
de un tercero. Títulos extraviados o vehículos cuya propiedad se demuestra sólo
con documento notariado no son confiables.
4. Al firmar el documento de traspaso hágalo solamente en la Notaría Pública y conjuntamente
con la persona que le esté vendiendo el carro. Verifique que el documento esté anotado
debidamente en el libro de la notaría. |
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